Decenas de turistas, entre ellos muchos españoles, acudieron hoy a ver la cara de la momia del faraón Tutankamón en su tumba en el Valle de los Reyes, en Luxor (sur de Egipto), en donde se exhibe por primera vez en la historia.
Los visitantes no quisieron perderse la oportunidad de contemplar los restos del ‘faraón niño’ en su recién estrenada ubicación en una vitrina transparente, situada en el interior de su cámara mortuoria original, después de ser sacada ayer de su sarcófago.

La momia vivió ayer su minuto de gloria durante su traslado, retransmitido por televisión, a una urna de plexiglás en donde estará protegida del polvo, la humedad y el calor, en una ceremonia exclusiva para los medios de comunicación.

Hoy, por fin, llegó el turno de los turistas, aunque un francés se convirtiera un día antes en el primero en hacerlo tras colarse en medio de la confusión creada durante el circo mediático.

El faraón demostró que tiene muchos seguidores a los que, con tal de ver su momia, no les ha importado ni esperar la larga cola, que avanzaba con fluidez, ni el sol de justicia y las altas temperaturas que hoy, en pleno mes de noviembre, seguían castigando Luxor.

Sin embargo, el sacrificio tuvo su recompensa.

‘Increíble, impresionante, resulta muy impactante’, comentó a Efe la turista cordobesa, Pilar Tavira, nada más salir de la tumba.

‘El rostro está muy bien conservado- describió Tavira-, y cuando entras da la sensación de que aquello realmente existió’.

Tavira y su acompañante, Miguel Fierres, también de Córdoba explicaron que se enteraron de que se exhibía la momia de Tutankamón por las noticias en televisión y decidieron no perdérselo.

A pesar de que muchos visitantes han acudido ante el reclamo de la momia, aún había algún despistadillo en el Valle de los Reyes que se ha percatado in situ.

‘Nos preguntábamos dónde estaba (la momia), teníamos entendido que se encontraba en el museo de Antigüedades egipcias de El Cairo y de repente estaba ahí (en el interior de su tumba)’, confesaron a Efe los madrileños Angel López y Guillermo Castillo.

Lo que más les ha impresionado ha sido el estado de conservación de los restos de Tutankamón: ‘Los pies es lo que me ha parecido más fascinante porque se ve la uña y los cartílagos, de la cabeza destaca la nariz porque estaba aplastada y luego la piel que parece muy tersa’.

Delante de la cola de visitantes, observaba satisfecho el director del Valle de los Reyes, Mustafa Wazery.

‘La tumba de Tutankamón recibe una media de 350 turistas diarios, pero con la momia esperamos que su número aumente’, indicó a Efe Wazery, quien aseguró que de momento no tienen intención de aumentar el precio de la entrada a la tumba, que ahora ya se paga aparte del resto de las otras tumbas del Valle de los Reyes.

El egiptólogo señaló que muchos visitantes le han dicho que para ellos ha sido una experiencia inolvidable ver el rostro de la momia.

Tutankamón, que murió con sólo 19 años y reinó entre 1361 y 1352 antes de Cristo, ha pasado a la historia no por los logros de un reinado anodino, sino por ser el único faraón cuya tumba no fue pasto del saqueo y pudo encontrarse intacta.

De hecho, muchos turistas congregados en la tumba sabían bastante sobre la historia del faraón y su momia, que se ha convertido en uno de los mejores embajadores de Egipto en el mundo.

‘Accedió al trono muy joven y murió asesinado, aunque creo que hace poco los expertos han dicho que podría haber sido en un accidente’, dijo, bien informada, la peruana Jacqueline Lezama.

Desde luego, hoy quedó demostrado que si Tutankamón levantara la cabeza podría comprobar que su fama ha traspasado los confines de su reino.